Conseguí que absolviesen a mis clientes del delito de receptación sobre 120 bicicletas, a pesar de haber sido halladas en un chalet de su propiedad.
Se inició la investigación por el delito de robo de 120 bicicletas plegables que habían sido sustraídas de una nave industrial de Quart (Valencia), saltando la valla perimetral, y practicando un butrón en una de sus paredes.
Las bicis sustraídas fueron recuperadas días después, tras diversas entradas y registros en un piso y un chalet, y fueron reintegradas a su legítimo titular.
mis dos clientes fueron investigados durante los más de cuatro años que duró la instrucción, y fueron acusados junto a dos individuos más, tras múltiples trámites, finalmente no por el delito de robo, sino por el delito de receptación, por el que les pedían a cada uno de los acusados la pena de 2 años de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de condena, y el pago de las costas procesales causadas.
El juicio se celebró ante el órgano juzgador número 6 de Valencia, y logré que absolvieran a mis dos clientes, al probar entendiendo que sin lugar a dudas, que los mismos no tenían más relación con los hechos que ser propietarios del chalet donde se encontraron las bicicletas, y que desconocían el origen ilícito de las mismas.
Es llamativo que de los cuatro acusados por estos hechos, tan solo fueron absueltos mis dos clientes, siendo los otros dos individuos condenados a penas de prisión por el delito de receptación.